En un ambiente de alegría y fe, nuestro colegio rindió homenaje a la Virgen María en el día de su Natividad, reafirmando los valores de fraternidad, respeto y servicio que nos caracterizan. La jornada inició con una solemne misa donde toda la comunidad escolar se consagró a la Virgen, poniendo el futuro y el trabajo de nuestra institución bajo su protección maternal. Tras este acto de comunión, la liturgia dio paso a los salones ganadores del concurso de canciones religiosas, quienes subieron al escenario para compartir sus temas, demostrando un gran talento y una hermosa entrega espiritual.
El momento más emocionante se vivió durante las canciones dedicadas a la Virgen, que conmovieron a todos los asistentes y llenaron el lugar de profunda devoción. La alegría de la fiesta se sintió al máximo cuando todos cantamos juntos el «Cumpleaños Feliz» a Nuestra Madre, uniendo a estudiantes, profesores y familias en un solo abrazo. De este modo, la celebración no fue solo un evento en el calendario, sino una manifestación viva de cómo el arte, la oración y la consagración comunitaria se entrelazan en nuestro colegio para formar corazones sensibles, solidarios y comprometidos con su fe.









